Pronóstico general
Tu presencia se entrelaza con el flujo del día: una mano que ofreces en un mostrador, una nota que envías a un vecino, una pausa que tomas en una cola. El ritmo de tu pulso se siente estable, tus emociones alcanzan un pico, mientras los pensamientos persisten. La luna nueva invita a comienzos tranquilos, mientras el tono perlado estabiliza tu mirada.